Una experiencia de conciencia plena en la naturaleza que nació en Japón bajo el término de “Shinrin yoku”.

No se trata de un paseo para identificar especies animales, ni una senda botánica. Tampoco es una ruta de senderismo. No vamos a convertir el bosque en el escenario de otra actividad principal (música, escritura, teatro…) porque en esta experiencia los protagonistas sois el bosque y tú.

Su propio nombre nos da la clave: baño de bosque. Una experiencia inmersiva en la naturaleza, de aproximadamente 3 horas, durante las cuales recorreremos una distancia de poco más de un kilómetro. Se trata de estar en el bosque, afinar nuestros sentidos para descubrir su lenguaje, sus pequeños aconteceres, fomentando así una conciencia plena del momento presente.

Relajar el ritmo, reaprender a respirar. Reconectar con un medio, el natural, al que nosotros también pertenecemos.

Sentir la placidez y el asombro del que regresa a casa y observa, y reconoce, y descubre. Todo ello a través de diversas propuestas en las que en cada persona enraizará bosque interior y exterior. ¿O acaso es el mismo?